PrĆ©stame a mi padre, aunque sea por unos minutos, para recordar quĆ© se siente abrazarlo. La ausencia de su presencia pesa sobre mĆ, como una sombra que nunca se desvanece del todo. En momentos de soledad y necesidad, aƱoro su abrazo cĆ”lido, su consejo sabio, su risa contagiosa.
